En el penal de San Cristóbal todo es una pesadilla, la mazmorra en la que me encuentro es fría y tremendamente húmeda. La herida de bala con la que me hirieron en el hombro ha empezado a supurar y a cada hora que paso siento que la fiebre se adueña de mí. Los chinches y los piojos campan a sus anchas por los cuerpos apenas con vida del resto de los prisioneros. Las moscas(1) se posan en nuestros cuerpos desnutridos y con apenas fuerzas para espantarlas. Los soldados vienen de vez en cuando para llevarse a alguno a quien poder torturar y saciar sus ansias de sangre. Nadie va a delatar a nuestros otros compañeros y eso les enfurece.
Llevo aquí casi una mes, lo suficiente para darme cuenta de que no saldré vivo de aquí. No se puede luchar contra la sinrazón y contra la brutalidad con la que somos represaliados. Mi mujer y las niñas ya deben de haberse enterado de la detención. Ruego con mi último aliento que no las encuentren, confío en la habilidad de ellas de esconderse en el monte, mi mujer sabrá encontrar al resto de compañeros huidos. Seguro que a estas horas ya me darán por muerto y lo cierto es que no les falta razón, no creo que me quede mucho tiempo. Haría lo que fuera por mis hijas(2) , aunque este cuerpo enfermo ni siquiera es capaz de levantarse del frío suelo en el que yace.

Estos malditos que se han rebelado contra lo establecido nos están robando(3) todo, las tierras, el poder, la vida y hasta nuestra dignidad. Todo lo que hemos luchado todos estos años por la libertad, la educación y la igualdad no ha servido para nada. Lo que más me duele de morir es sentir que todo el mundo construido para que nuestros hijos vivieran en libertad, estaba siendo aplastado con fuerza bruta y con el beneplácito de dios.
De repente entre brumas, en medio de la noche oigo la puerta de la celda abrirse con brusquedad, dos soldados vienen a por mí, en sus manos veo una botella vacía. Sé lo que significa, ha llegado mi hora. Nadie puede hacer nada por salvarnos, la tierra está sorda(4) a nuestro dolor, y habrán de pasar muchos años antes de que se nos vuelva a oír clamar por la libertad.
“Por la libertad” Barricada
Los enlaces de la crónica son:
(1) Moscas, de Aquí Estuve Ayer.
(2) Parto de un elefante, de Mi Ventana.
(3) La SGAE y la madre que la parió, de La Casa del Rock.
(4) Barricada-La tierra está sorda, de The Tuskoblog.

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Hey! gracias por ese link
bueno un saludo
Muy bueno el relato, enhorabuena os habeis superado (como siempre)
PD: por si os gusta el proyecto de un colega http://www.rorpieth.es/2009/11/12/dia-mundial-de-comentar-en-blogs-3%C2%AA-edicion/ un saludo
soy modelo 69 argentino es otra mas ya comun en mi pais la liberta q ….¡¡¡¡
[...] hoy, digamos que me suelen gustar los temas más heavys para empezar la semana. Pero al hacer la crónica chusticiera de esta semana he encontrado un tema del nuevo disco de [...]
Estupendo el relato, como siempre.
Gracias por el enlace y un abrazo.
¡¡GRACIAS A TODOS POR PASAROS POR AQUÍ, UN BESAZOOOO!!
@Morgana@
y el drogas qué pasa? que ya no canta casi nunca no? el otro día vi videos con rosendo y aurora y cantaba siempre el otro!!!!
Es que el hombre está ya un pelín cascao (no entiendo bien porqué
). De todas formas q tampoco tengo mucha idea…
Besotes